Abstract
Antecedentes: La depresión es prevalente entre los estudiantes de 16 a 21 años. Se ha observado que las mujeres presentan el doble de incidencia que los hombres, comenzando a una edad cada vez más temprana, especialmente entre los 15 y 19 años. El Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-II) es una herramienta de autoevaluación ampliamente utilizada para medir la severidad de la depresión en adolescentes y adultos. Debido a su validez y confiabilidad, proporciona una medida cuantitativa precisa de la gravedad de la depresión, lo cual resulta fundamental para su identificación y diagnóstico. Objetivo: Evaluar la prevalencia de la depresión en estudiantes de la Licenciatura en Nutrición mediante el uso del Inventario de Depresión de Beck. Metodología: Investigación descriptiva con muestreo no probabilístico por conveniencia, seleccionando estudiantes de ambos sexos inscritos en la Licenciatura en Nutrición durante el periodo escolar de enero a junio de 2024, en diversos semestres. Se empleó el Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-II), el cual consta de 21 ítems diseñados para evaluar síntomas específicos de la depresión como el estado de ánimo depresivo, pérdida de interés, cambios en el apetito, insomnio o hipersomnia, fatiga o pérdida de energía, sentimientos de inutilidad o culpa excesiva, dificultad para concentrarse y pensamientos suicidas. El cuestionario se aplicó de manera electrónica y autoadministrada. Se obtuvo respuesta de 255 alumnos, de un cálculo muestral de 335 alumnos. Análisis de estadística descriptiva. Resultados: El 72.8% reportó no sentirse triste en general, mientras que el 23.3% indicó sentirse triste la mayor parte del tiempo. El 37.7% manifestó sentirse desalentado respecto a su futuro. En cuanto a la capacidad de disfrutar actividades habituales, el 54.9% informó disfrutarlas, pero un 37.4% notó una disminución en el placer experimentado. Un 18.6% admitió haber tenido pensamientos suicidas. Se identificaron otros problemas entre los estudiantes, como cambios en los hábitos de sueño, con un 24.5% durmiendo menos de lo habitual. Respecto a la irritabilidad, el 29.6% de los alumnos informó sentirse irritado. Se evidenció dificultad de concentración y fatiga: el 35.6% indicó no poder concentrarse como lo hacían normalmente, el 39.1% reportó sentirse más cansado de lo habitual, y un número similar (39.1%) refirió fatigarse y cansarse más fácilmente. Conclusión: Los estudiantes experimentan síntomas como tristeza persistente, desaliento hacia el futuro, disminución del placer en actividades habituales y, pensamientos suicidas en algunos casos. Además de problemas adicionales como cambios en los patrones de sueño, irritabilidad, dificultades de concentración y fatiga. Se reconoce la importancia de implementar estrategias efectivas de apoyo psicológico y promoción de la salud mental en el entorno universitario. Estas medidas son fundamentales para abordar los problemas identificados y proporcionar recursos adecuados que contribuyan al bienestar integral de los estudiantes.
