Abstract
Esta intervención se enfocó a los principales hallazgos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), una herramienta clave para evaluar las condiciones de salud y nutrición en México para el diseño de intervenciones basadas en evidencia, lo que garantiza un impacto positivo en la salud y el bienestar de la población mexicana. Desde 2020, la ENSANUT se ha llevado a cabo de manera continua, proporcionando datos anuales representativos a nivel nacional, urbano y rural. Esta encuesta ha permitido medir aspectos fundamentales como la seroprevalencia de SARS-CoV-2 durante la pandemia, además de analizar las tendencias de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial y obesidad. La información generada ha sido crucial para identificar avances y brechas en la atención de la salud pública, ofreciendo una base sólida para el diseño de políticas e intervenciones. En cuanto la inseguridad alimentaria afectando al 60.8% de los hogares mexicanos. Este fenómeno refleja desigualdades profundas en el acceso a alimentos suficientes y de calidad, siendo más pronunciado en comunidades rurales. De manera paralela, el 16.3% de los hogares enfrenta problemas de inseguridad hídrica, lo que limita aún más su capacidad para satisfacer necesidades básicas. Estos datos ponen de manifiesto la estrecha relación entre la inseguridad alimentaria y los determinantes estructurales, exigiendo una respuesta coordinada que integre políticas de acceso equitativo a recursos esenciales como agua y alimentos.
